..son cada vez más relegadas por la hegemonía de los saberes instrumentales, obcecados y prosternados ante el altar de la racionalidad tecnológica, la productividad y la eficacia. El precio de tal sacralización es, en última instancia, el sacrificio de la sabiduría; y en primera, el de la "compresión" cualitativa del vivir y el actuar humanos, reducidos por un burdo "entendimiento" determinista y cuantificador, positivista y mecanicista.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada